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POSTED 2 de marzo de 2026
La excelencia médica contra la obesidad
texto te prueba
El Centro de Excelencia para el Estudio y Tratamiento de la Obesidad y
la Diabetes tipo II, ubicado en Valladolid desde hace más de 20 años, fue
declarado Centro de Referencia Internacional para el tratamiento de la
Obesidad en el Congreso Mundial
de Hamburgo del 2011. Y en la actualidad continúa siendo pionero en
el empleo de las tecnologías más
avanzadas y las técnicas más eficaces y seguras para el bienestar de pacientes que sufren obesidad y la solución real a largo plazo a todos los
problemas de salud y de vida que
produce esta enfermedad.
Quien lidera todo el equipo multidisciplinar que integra el Centro, es
el profesor-doctor Miguel A. Carbajo, reconocido en todos los ámbitos
quirúrgicos mundiales por haber sido uno de los pioneros e innovadores más activos y constantes desde
hace 32 años, tanto en la práctica,
como en la enseñanza y en el ámbito
científico. Su gran experiencia, saber hacer y entrega de toda una vida
profesional y personal al estudio y
tratamiento de la Obesidad, merece
algunas preguntas al respecto:
Pregunta.- Doctor Carbajo, ¿lo
que hoy se conoce como Cirugía Bariátrica es la mejor opción para combatir y controlar esta pandemia que
actualmente representa la obesidad
en el mundo?
Respuesta.- La obesidad es una
enfermedad grave producida por
una severa alteración del metabolismo humano, de carácter inflamatorio, crónico y que produce múltiples comorbilidades asociadas, lo
que acrecienta el riesgo cardio-vascular y provoca fallecimiento prematuro. Actualmente sólo los procedimientos quirúrgicos avanzados
pueden controlarla eficazmente y a
largo plazo.
P.- ¿Hay ‘miedo’ aún en la población que padece obesidad para decidir someterse a este tipo de procedimientos?
R.- Más bien, lo que creo que existe es mucha desinformación y eso
puede conducir en ocasiones a tener
‘miedo’ y en otras a tomar decisiones equivocadas. Siempre digo a mis
pacientes que ‘le tengan miedo a su
enfermedad, pero nunca a la cirugía,
al menos en nuestras manos’. Actualmente una simple apendicitis tiene más riesgo de morbi-mortalidad
que la cirugía de la obesidad.
En nuestro caso, el estudio, la preparación clínica, psicológica y nutricional de nuestros pacientes es tan
completa que puede abarcar entre
dos y cuatro meses, lo que genera la
confianza y la adhesión al tratamiento de los pacientes y la verdad es que
todos ellos llegan con un convencimiento y seguridad total al momento
de la cirugía.
Tienen cientos de testimonios en
su página web de pacientes operados hasta con más de 20 años de antigüedad, pero en las siguientes líneas podrá disfrutar del de Alejandra, una paciente de las Palmas de
Gran Canaria que lleva ya 16 años
operada y relata cómo le afectó a su
salud y su vida la obesidad y el gran
cambio que le supuso acudir a Valladolid para ser intervenida.
P.- ¿Por qué el Bypass Gástrico de
Una Anastomosis que usted diseñó
hace 20 años es tan eficaz para la
Obesidad y las Enfermedades Metabólicas como la diabetes tipo II?
R.- Cuando lo comenzamos a realizar lo denominamos BAGUA en español y OAGB en inglés y actualmente ya es el tercer procedimiento en el
mundo y el único que crece de forma
exponencial debido a su gran potencial metabólico, al mantenimiento de
la pérdida de peso mantenida a lo largo de los años y prácticamente ‘de
por vida’ y a la total desaparición o
gran mejora de las graves enfermedades asociadas a la obesidad, como
la Diabetes, la Hipertensión, la Dislipidemia, el Hígado graso, la Apnea
del sueño y otras muchas más, manteniendo una muy buena calidad de
vida y alimentación.
El gran éxito del BAGUA se encuentra en su sencillez técnica y en
su tremenda capacidad de dominar
la Obesidad de forma mínimamente
invasiva, con solo 24 horas de hospitalización y con una recuperación
para el trabajo habitual de no más de
una semana. Muchos pacientes nos
llegan después de haber probado «de
todo» a lo largo de su vida, e incluso
de haberse realizado otros tipos de
procedimientos que fracasaron y solo con la esperanza de poder devolverles la confianza y resolverles definitivamente todo lo que conlleva la
obesidad contra la que llevan toda su
vida luchando. Y esa es nuestra lucha diaria: que por fin puedan alcanzar su ‘peso ideal’ sin ninguna restricción dietética básica.
En este sentido queremos reflejar
en Alejandra el testimonio de tantos
miles de pacientes que llevamos intervenidos en nuestro Centro de Excelencia: el que al cabo de tantos
años operada, pueda mantener sus
50 kilos perdidos al principio (y estar
en su peso ideal), pueda nutrirse
bien, hacer ejercicio, realizar su trabajo profesional con todas sus fuerzas y haber rejuvenecido en todos
los aspectos de su vida personal, familiar y social.
P.- ¿Qué consejo le daría a un paciente con obesidad que se encuentra ‘indeciso’ y quiere resolver su enfermedad?
R.- Pues es muy sencillo, la Obesidad es hoy la primera causa de muerte prematura (y prevenible) en el
mundo. Ningún paciente portador
de una Obesidad Mórbida va a poder desarrollar una vida normal ni
llegar a la tercera edad con salud. Es
la más grave pandemia del S XXI y
acorta considerablemente la vida.
Nuestro consejo es que acuda a
nuestro Centro a informarse, que conozca bien el porqué de la enfermedad y cómo resolverla con eficacia y
seguridad. Nos podemos pasar hasta cuatro horas para explicar con todo detalle todo lo que debe y tiene
que conocer el paciente y su familia.
Y después, con toda la información
en su mano, que tome las decisiones
que le parezcan oportunas. Pero la
información es la base de la vida y
para poder vivirla hay que tener salud y eliminar la obesidad.
TESTIMOMIO PERSONAL DE
ALEJANDRA GARCÍA DEL RÍO
«16 años después: abogada, madre,
feliz y con un beso diario para mi
querido padre, que, aunque ya no está con nosotros físicamente si lo está
en otro plano y nunca lo olvido, él
fue uno de los que más me animó para que me operara.
Mi nombre es Alejandra, tengo 50
años y hoy hace 16 años que me operé de bypass gástrico de una sola
anastomosis con el doctor Carbajo y
equipo. «Vivo feliz disfrutando cada
día de una vida sana que construyo
junto con los míos cada momento de
mi vida».
Mi historia es parecida a la de muchas personas que sufren sobrepeso
, poco a poco fui dándome cuenta de
que mi peso era exagerado con respecto a mi estructura corporal.
Durante mi carrera universitaria
de abogacía en Madrid era de notas
10, tenía una sonrisa y un carácter
positivo de 10, y ya de paso unos ojos
heredados de mi padre también de
10, me sentía muy cómoda en una
capital como Madrid, abierta a la cultura, estudiando lo que yo soñaba y
conociendo al amor de mi vida, compañero de profesión y mi gran amor,
pero... me fallaban esos kilos de más
que ni con dietas y más dietas conseguía quitar.
Decidí después de mucho pensar
ponerme un balón intragástrico. Todo fue bien durante el tiempo que
pude mantenerlo, pero enseguida
volví a coger el mismo peso que tenía al comienzo del balón con el efecto rebote incrementado. Todo el esfuerzo constante desde niña de hacer dietas con muy buenos endocrinos, nutricionistas y entrenadores
personales, más el balón y un esfuerzo y dedicación constante parecían
no llegar nunca al objetivo del mantenimiento y mi cuerpo empezó a
acostumbrarse al efecto yoyó (ahora
subo, ahora bajo), era la espinita que
llevaba clavada ‘el sobrepeso’.
Terminé mi carrera y llegó el feliz
día de mi unión. Me casé en mi maravillosa isla con mi gran amor de
Madrid. Juntos seguimos trabajando en este gran proyecto personal
que es nuestra familia y nuestro trabajo. Mi primer embarazo fue una
maravillosa niña la cual seguimos
en su día a día emocionándonos en
sus pasos, mi segundo embarazo estuvo marcado por la inmovilidad ya
que me fracture la pierna derecha y
como resultado el peso con el que
siempre había batallado se disparó
aún más, mi hijo nació para llenarnos la vida de nobleza y amor pero
el resultado en kilos no fue el más
deseado aunque éramos jóvenes y
nos sentíamos los más afortunados.
Mientras tanto, seguía trabajando en mi bufete de abogados de mi
bella Gran Canaria conciliando la
vida laboral con mis dos retoños,
toda la familia disfrutábamos de
esta enhorabuena pero mi peso seguía ahí y mi querido entrenador
personal y mi endocrino me recomendaron someterme a un bypass
gástrico. ¡En ese momento fue
cuando conocí al doctor Carbajo y
a su equipo y ya no lo pensé más!
Llamé, pedí consulta, me cogí el
avión junto con mi marido y me fui
a Valladolid.
Allí me encontré con mi gran
equipo de profesionales que me
ayudaron durante dos meses y medio a bajar de peso, tutorizándome
cada día y con los teléfonos abiertos en cada momento para darme
ese consejo, esa guía preoperatoria, y toda la información que necesitaba. Y justo hace 16 años, el
día 12 de mayo de 2006, me sometí
a la intervención de bypass gástrico tipo BAGUA con mi marido y mi
ángel de la guarda el doctor Carbajo y su equipo quirúrgico, a los cuales, no tengo más que palabras de
total agradecimiento.
Ahora, después de 16 años mido
1.70 mi peso es de 70 kilos, soy
triatleta en honor a mi padre papá
TOLO de la Trans Gran Canaria,
acudo a mis juzgados cada día, mis
hijos ya me superan con creces y
mi marido, que siempre estuvo a
mi lado, y yo trabajamos cada día
para ser lo más felices posibles con
la lectura que esta vida y que esta
pandemia nos ha dado, la de la lucha interior y la ayuda mutua.
Que mi testimonio de tantos
años sirva para tomar decisiones.
Es un verdadero honor para mí y
todos los míos. Mil besos para todo
el equipo quirúrgico y técnico, pero sobre todo, mil gracias por vuestra generosidad y trabajo diario.
Siempre agradecida de por vida.
la Diabetes tipo II, ubicado en Valladolid desde hace más de 20 años, fue
declarado Centro de Referencia Internacional para el tratamiento de la
Obesidad en el Congreso Mundial
de Hamburgo del 2011. Y en la actualidad continúa siendo pionero en
el empleo de las tecnologías más
avanzadas y las técnicas más eficaces y seguras para el bienestar de pacientes que sufren obesidad y la solución real a largo plazo a todos los
problemas de salud y de vida que
produce esta enfermedad.
Quien lidera todo el equipo multidisciplinar que integra el Centro, es
el profesor-doctor Miguel A. Carbajo, reconocido en todos los ámbitos
quirúrgicos mundiales por haber sido uno de los pioneros e innovadores más activos y constantes desde
hace 32 años, tanto en la práctica,
como en la enseñanza y en el ámbito
científico. Su gran experiencia, saber hacer y entrega de toda una vida
profesional y personal al estudio y
tratamiento de la Obesidad, merece
algunas preguntas al respecto:
Pregunta.- Doctor Carbajo, ¿lo
que hoy se conoce como Cirugía Bariátrica es la mejor opción para combatir y controlar esta pandemia que
actualmente representa la obesidad
en el mundo?
Respuesta.- La obesidad es una
enfermedad grave producida por
una severa alteración del metabolismo humano, de carácter inflamatorio, crónico y que produce múltiples comorbilidades asociadas, lo
que acrecienta el riesgo cardio-vascular y provoca fallecimiento prematuro. Actualmente sólo los procedimientos quirúrgicos avanzados
pueden controlarla eficazmente y a
largo plazo.
P.- ¿Hay ‘miedo’ aún en la población que padece obesidad para decidir someterse a este tipo de procedimientos?
R.- Más bien, lo que creo que existe es mucha desinformación y eso
puede conducir en ocasiones a tener
‘miedo’ y en otras a tomar decisiones equivocadas. Siempre digo a mis
pacientes que ‘le tengan miedo a su
enfermedad, pero nunca a la cirugía,
al menos en nuestras manos’. Actualmente una simple apendicitis tiene más riesgo de morbi-mortalidad
que la cirugía de la obesidad.
En nuestro caso, el estudio, la preparación clínica, psicológica y nutricional de nuestros pacientes es tan
completa que puede abarcar entre
dos y cuatro meses, lo que genera la
confianza y la adhesión al tratamiento de los pacientes y la verdad es que
todos ellos llegan con un convencimiento y seguridad total al momento
de la cirugía.
Tienen cientos de testimonios en
su página web de pacientes operados hasta con más de 20 años de antigüedad, pero en las siguientes líneas podrá disfrutar del de Alejandra, una paciente de las Palmas de
Gran Canaria que lleva ya 16 años
operada y relata cómo le afectó a su
salud y su vida la obesidad y el gran
cambio que le supuso acudir a Valladolid para ser intervenida.
P.- ¿Por qué el Bypass Gástrico de
Una Anastomosis que usted diseñó
hace 20 años es tan eficaz para la
Obesidad y las Enfermedades Metabólicas como la diabetes tipo II?
R.- Cuando lo comenzamos a realizar lo denominamos BAGUA en español y OAGB en inglés y actualmente ya es el tercer procedimiento en el
mundo y el único que crece de forma
exponencial debido a su gran potencial metabólico, al mantenimiento de
la pérdida de peso mantenida a lo largo de los años y prácticamente ‘de
por vida’ y a la total desaparición o
gran mejora de las graves enfermedades asociadas a la obesidad, como
la Diabetes, la Hipertensión, la Dislipidemia, el Hígado graso, la Apnea
del sueño y otras muchas más, manteniendo una muy buena calidad de
vida y alimentación.
El gran éxito del BAGUA se encuentra en su sencillez técnica y en
su tremenda capacidad de dominar
la Obesidad de forma mínimamente
invasiva, con solo 24 horas de hospitalización y con una recuperación
para el trabajo habitual de no más de
una semana. Muchos pacientes nos
llegan después de haber probado «de
todo» a lo largo de su vida, e incluso
de haberse realizado otros tipos de
procedimientos que fracasaron y solo con la esperanza de poder devolverles la confianza y resolverles definitivamente todo lo que conlleva la
obesidad contra la que llevan toda su
vida luchando. Y esa es nuestra lucha diaria: que por fin puedan alcanzar su ‘peso ideal’ sin ninguna restricción dietética básica.
En este sentido queremos reflejar
en Alejandra el testimonio de tantos
miles de pacientes que llevamos intervenidos en nuestro Centro de Excelencia: el que al cabo de tantos
años operada, pueda mantener sus
50 kilos perdidos al principio (y estar
en su peso ideal), pueda nutrirse
bien, hacer ejercicio, realizar su trabajo profesional con todas sus fuerzas y haber rejuvenecido en todos
los aspectos de su vida personal, familiar y social.
P.- ¿Qué consejo le daría a un paciente con obesidad que se encuentra ‘indeciso’ y quiere resolver su enfermedad?
R.- Pues es muy sencillo, la Obesidad es hoy la primera causa de muerte prematura (y prevenible) en el
mundo. Ningún paciente portador
de una Obesidad Mórbida va a poder desarrollar una vida normal ni
llegar a la tercera edad con salud. Es
la más grave pandemia del S XXI y
acorta considerablemente la vida.
Nuestro consejo es que acuda a
nuestro Centro a informarse, que conozca bien el porqué de la enfermedad y cómo resolverla con eficacia y
seguridad. Nos podemos pasar hasta cuatro horas para explicar con todo detalle todo lo que debe y tiene
que conocer el paciente y su familia.
Y después, con toda la información
en su mano, que tome las decisiones
que le parezcan oportunas. Pero la
información es la base de la vida y
para poder vivirla hay que tener salud y eliminar la obesidad.
TESTIMOMIO PERSONAL DE
ALEJANDRA GARCÍA DEL RÍO
«16 años después: abogada, madre,
feliz y con un beso diario para mi
querido padre, que, aunque ya no está con nosotros físicamente si lo está
en otro plano y nunca lo olvido, él
fue uno de los que más me animó para que me operara.
Mi nombre es Alejandra, tengo 50
años y hoy hace 16 años que me operé de bypass gástrico de una sola
anastomosis con el doctor Carbajo y
equipo. «Vivo feliz disfrutando cada
día de una vida sana que construyo
junto con los míos cada momento de
mi vida».
Mi historia es parecida a la de muchas personas que sufren sobrepeso
, poco a poco fui dándome cuenta de
que mi peso era exagerado con respecto a mi estructura corporal.
Durante mi carrera universitaria
de abogacía en Madrid era de notas
10, tenía una sonrisa y un carácter
positivo de 10, y ya de paso unos ojos
heredados de mi padre también de
10, me sentía muy cómoda en una
capital como Madrid, abierta a la cultura, estudiando lo que yo soñaba y
conociendo al amor de mi vida, compañero de profesión y mi gran amor,
pero... me fallaban esos kilos de más
que ni con dietas y más dietas conseguía quitar.
Decidí después de mucho pensar
ponerme un balón intragástrico. Todo fue bien durante el tiempo que
pude mantenerlo, pero enseguida
volví a coger el mismo peso que tenía al comienzo del balón con el efecto rebote incrementado. Todo el esfuerzo constante desde niña de hacer dietas con muy buenos endocrinos, nutricionistas y entrenadores
personales, más el balón y un esfuerzo y dedicación constante parecían
no llegar nunca al objetivo del mantenimiento y mi cuerpo empezó a
acostumbrarse al efecto yoyó (ahora
subo, ahora bajo), era la espinita que
llevaba clavada ‘el sobrepeso’.
Terminé mi carrera y llegó el feliz
día de mi unión. Me casé en mi maravillosa isla con mi gran amor de
Madrid. Juntos seguimos trabajando en este gran proyecto personal
que es nuestra familia y nuestro trabajo. Mi primer embarazo fue una
maravillosa niña la cual seguimos
en su día a día emocionándonos en
sus pasos, mi segundo embarazo estuvo marcado por la inmovilidad ya
que me fracture la pierna derecha y
como resultado el peso con el que
siempre había batallado se disparó
aún más, mi hijo nació para llenarnos la vida de nobleza y amor pero
el resultado en kilos no fue el más
deseado aunque éramos jóvenes y
nos sentíamos los más afortunados.
Mientras tanto, seguía trabajando en mi bufete de abogados de mi
bella Gran Canaria conciliando la
vida laboral con mis dos retoños,
toda la familia disfrutábamos de
esta enhorabuena pero mi peso seguía ahí y mi querido entrenador
personal y mi endocrino me recomendaron someterme a un bypass
gástrico. ¡En ese momento fue
cuando conocí al doctor Carbajo y
a su equipo y ya no lo pensé más!
Llamé, pedí consulta, me cogí el
avión junto con mi marido y me fui
a Valladolid.
Allí me encontré con mi gran
equipo de profesionales que me
ayudaron durante dos meses y medio a bajar de peso, tutorizándome
cada día y con los teléfonos abiertos en cada momento para darme
ese consejo, esa guía preoperatoria, y toda la información que necesitaba. Y justo hace 16 años, el
día 12 de mayo de 2006, me sometí
a la intervención de bypass gástrico tipo BAGUA con mi marido y mi
ángel de la guarda el doctor Carbajo y su equipo quirúrgico, a los cuales, no tengo más que palabras de
total agradecimiento.
Ahora, después de 16 años mido
1.70 mi peso es de 70 kilos, soy
triatleta en honor a mi padre papá
TOLO de la Trans Gran Canaria,
acudo a mis juzgados cada día, mis
hijos ya me superan con creces y
mi marido, que siempre estuvo a
mi lado, y yo trabajamos cada día
para ser lo más felices posibles con
la lectura que esta vida y que esta
pandemia nos ha dado, la de la lucha interior y la ayuda mutua.
Que mi testimonio de tantos
años sirva para tomar decisiones.
Es un verdadero honor para mí y
todos los míos. Mil besos para todo
el equipo quirúrgico y técnico, pero sobre todo, mil gracias por vuestra generosidad y trabajo diario.
Siempre agradecida de por vida.


